Nada. Absolutamente nada. La revista Vochomanía, al igual que Tuning Car, Mundo Volkswagen, Curvas serie Mustang, Vochomanía Clásicos y los más de 20 títulos automotrices que alguna vez vendieron como medios impresos, cumplió su ciclo y llegó a su fin.

Dicen por ahí que “mal de muchos, consuelo de tontos”, pero lo cierto es que la revista Vochomanía no fue la única que cayó vencida por la tecnología. A nivel mundial, son muchas, muchísimas las empresas editoriales que han visto cómo, uno a uno, sus periódicos, revistas y publicaciones periódicas han muerto ante el incontenible avance de las redes sociales, las plataformas de video y, en general, el internet.

revista Vochomania número 1

El principio del fin de la revista Vochomanía

Pero la realidad es que el fin de la revista Vochomanía comenzó a gestarse mucho antes de que se desatara la pandemia. El final comenzó hace algunos años cuando la empresa que la editaba simplemente rehusó reconocer el avance de la comunicación digital y, por ende, no quiso dar el paso hacia lo que, seguramente, hubiese sido el salvavidas no solo de esa revista, sino de la empresa como tal y de muchos empleos que hoy se han perdido.

En efecto, la empresa que la editaba se negó a dar el salto hacia la era digital, como muchas otras compañías lo estaba haciendo por aquel entonces.

Las empresas que dieron sus primeros pasos en aquel entonces (WeBlogs, Webedia, etc) hoy en día son auténticos monstruos de la comunicación digital con un alcance global y millones de lectores y seguidores.

Primero fueron las revistas con ventas más débiles las que desaparecieron: Curvas serie Mustang, Biker, Mustang Tuner, VW Trends México, Import Tuner México, etc.

Conforme avanzaban las redes sociales y la era digital, diversos factores se combinaron para que los puestos de revistas también comenzaran a desaparecer de todas las calles y avenidas de México. La suerte estaba echada.

De pronto, un servidor, que en mis buenos tiempos llegué a editar hasta 13 títulos mensuales con la ayuda de mi equipo, comencé a ver cómo mis ingresos iban disminuyendo.

Porque eso sí, aunque los patrones te digan: “tú eres como de la familia”, cuando las ventas comienzan a fallar y el dinero ya no entra en la misma cantidad, la amistad y el «amor fraternal» se olvidan y te comienzan a quitar dinero, como pétalos a un girasol.

Comienza el proyecto MB Digital Entertainment

Al ver la marejada que se avecinaba, decidí ponerme las pilas y allá por el año 2015 registré los dominios que aún estaba disponibles (los otros ya nos los habían ganado mucho tiempo antes): Vochomania y Tuning Car

De esta forma, me aventuré a iniciar la era digital de Vochomanía y Tuning Car con dos páginas web que aún viven hoy en día y que mantienen viva la historia y la tradición de dos medios especializados que, le duela a quien le duela, siguen siendo referentes.

Le llegó el turno a Tuning Car

Fue un par de años después cuando cierto día, por medio de una llamada telefónica se me informó que la revista Tuning Car era la siguiente en morder el polvo.

De esta forma la empresa se quedó con una sola revista de coches: Vochomanía, la cual logró sobrevivir – a duras penas – durante algún tiempo más. De hecho, la editorial quiso matarla desde la edición 500, pero, por algún hecho milagroso, la revista siguió adelante hasta que, finalmente, en marzo del 2020, cuando la pandemia llegó, la impresión de la revista se detuvo.

Aunque tanto Enrique Linares como un servidor intuíamos que el fin estaba cerca, seguimos albergando esperanzas hasta que, en diciembre del año pasado, la noticia se hizo realidad: la revista Vochomanía no se volvería a imprimir.

¿Se pudo haber evitado?

No, la verdad es que no. El avance de la era digital ha llevado a la lona a periódicos y revistas de mucho mayor abolengo, la evolución se impuso y llegó el momento de movernos hacia otros terrenos.

Lo que sí se pudo haber evitado es el ocaso de la empresa que vio nacer esa y muchas revistas más. También se pudo haber evitado, desde luego, el consabido éxodo de muchas mentes creativas y de gente trabajadora que finalmente fue despedida.

¿Qué hubiese pasado si hace diez años aquella compañía se hubiera puesto las pilas y hubiera dado el salto hacia la era digital de una manera pensante, racional y planeada?

Hoy, tendríamos versiones digitales de las cientos y cientos de revistas que se han impreso por más de seis décadas. Seríamos un emporio digital con presencia en redes sociales, plataformas de video, alcance mundial y, por supuesto, con ingresos millonarios y todo eso, sin gastar una sola gota de tinta o utilizar un pliego de papel.

¿Qué va a pasar con Vochomanía?

Vochomanía sigue y seguirá adelante por algunos años más, concretamente hasta que cumpla los 60, me pensione, apague la computadora y me retire a vivir tranquilamente.

O bien, hasta que algún interesado que desee seguir con el proyecto por muchos años más realice una buena oferta

Hoy en día, tanto Vochomanía como Tuning Car son dos marcas debidamente registradas ante el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial), tenemos presencia no solo en la web, sino en Facebook donde rebasamos los 160 mil seguidores orgánicos, Youtube (casi 70 mil suscriptores), Instagram (más de 16,000), Pinterest y Twitter.

La verdad es que las cosas no han sido fáciles. Durante estos seis años he tenido que lidiar con miles de broncas, desde patrones que te tachan de “desleal”, hasta ex colaboradores que te quieren comer el mandado, envidias, falta de fondos para llevar adelante la empresa, copiones que utilizan el nombre de Tuning Car y Vochomanía en redes sociales y mil cosas más, pero seguimos adelante.

Seguimos y seguiremos adelante en formato digital, siempre adaptándonos a las nuevas tendencias y siempre dando lo mejor de nosotros para todos los vocheros de México y el mundo que han sido y seguirán siendo nuestro motor.

Planes hay muchos, darle un giro a los Facebook Live, seguir cubriendo eventos en cuanto la pandemia lo permita, hacer transmisiones en vivo, sesiones de video y fotos y muchas otras cosas más que están en el tintero.

¿La revista impresa volverá? Es una pregunta que recibo continuamente y siempre la respondo de la misma forma: No. Vochomanía no regresará en formato impreso porque la tecnología y, sobre todo, la evolución, no lo permite, además, claro, de los costos.

Así que, si tienen sus colecciones de revistas impresas, les recomiendo que las cuiden y las atesoren porque ya pueden ser consideradas objetos de museo.

Te invito a que escuches esta misma nota en el pódcast oficial de Vochomania: