Volkswagen Öko-Polo

Si hay una marca en el mundo con una gran cantidad de modelos poco conocidos o verdaderamente raros en este mundo, esa es Volkswagen, la firma germana que levanta pasiones alrededor del globo y que tiene fanáticos como Ross Cupples, un ciudadano de Estados Unidos que, sin quererlo, se hizo con uno de los modelos más raros que haya construido la marca en toda su historia, el Volkswagen Öko-Polo 1988.

Según platica Cupples, él se convirtió en fan de los autos Volkswagen desde que era niño, iniciando su amor con la marca después de ver un vocho 1972 de color amarillo en el negocio de autos usados de su familia. Se compró su primer auto de la marca a los 16 años, un Volkswagen Jetta GLI de 1985 y desde entonces hasta la fecha ha reunido una gran colección de raros modelos de la marca.

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Volkswagen Öko-Polo 1988 forma parte de una gran colección

“Tengo alrededor de 70 vehículos, la mayoría de ellos son completamente originales y tienen pocos kilómetros recorridos”, comentó Cupples, quien agregó que actualmente cuenta con dos locales, los cuales habilitó como garajes y aún así se está quedando sin espacio para hacerse con nuevos vehículos de la marca.

Uno de los modelos más especiales en su colección es, sin duda, el Volkswagen Öko-Polo 1988, un prototipo del cual solo se fabricaron entre 50 y 75 unidades y que hasta ahora solo tiene un ejemplar registrado en Estados Unidos, justamente el que está guardado en la cochera de Cupples con su llamativa pintura con una franja arcoíris en sus puertas.

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Un auto lleno de detalles especiales

Lo que hace tan especial a este modelo es que se diseñó para poder recorrer un total de 100 kilómetros con apenas tres litros de combustible (de hecho, su nombre en alemán se traduce como Eco-Polo), lo que es una proeza aún para los modelos híbridos de la actualidad, apoyándose en un motor de solo dos cilindros y 0.86 litros acompañado por un sobrealimentador G40 que dotaba de la energía suficiente al modelo para rodar por las calles.

Lamentablemente, el proyecto del Volkswagen Öko-Polo fracasó y nunca logró llegar a la línea de producción en masa debido a que sus costos eran sumamente elevados, lo que imposibilitaba vender el modelo a un precio accesible para el público, haciendo inviable cualquier intento de comercialización más allá de los prototipos.

Volkswagen Öko-Polo

Un auto único, hablando literalmente

Hablando específicamente del vehículo que nuestro amigo guarda en su garaje, debemos adelantarte que el icónico motor de solo dos cilindros de este auto ya no está más, pues el coleccionista lo encontró en un pésimo estado con una enorme cantidad de piezas faltantes y a falta de refacciones en el mercado hubo que reemplazar el motor por uno de tres cilindros y un litro también utilizado por el Polo en la época.

Aun así, tener el único Volkswagen Öko-Polo registrado en todo Estados Unidos no es cualquier mención honorífica, y Ross se ha mostrado verdaderamente orgulloso de su vehículo, comentando incluso que es tan raro que este modelo ni siquiera se exhibe en el museo de Volkswagen en Wolfsburg.

Volkswagen Öko-Polo

“Dejando de lado algunos detalles, el Öko-Polo es indistinguible de cualquier otro Polo Squareback de finales de los 80. Al mismo tiempo, es uno de los modelos más raros de mi colección. Tengo la certeza de haber tenido al menos uno de cada modelo en cada generación de Volkswagen. Y tener el Öko-Polo ha sido parte de esa misión. Me encanta poder formar parte de la historia de Volkswagen” concluyó Ross.